viernes, 13 de enero de 2012

Pipus, Mi Hogar.

De entre escombros emerjo  
La luz del sol toca mi desnudo cuerpo
Camino observando a mi alrededor
Sólo ruinas de lo que fue mi hogar quedaron
Vagos recuerdos llegan a mi mente:
Estrepitosas tormentas
Ensordecedores truenos
Cegadoras luces
Insoportable dolor
Estremecente miedo
Avasallante paranoia
Desvaneciente fe
Cuestionante vida
Después
Nada.

Por mi suave mejilla se desliza
Lágrima de mi alma
Lágrima cuestionadora
Lágrima doliente
Lágrima obtusa
Que intenta ocultar
Lo que al ojo no se esconde.

El sol quema mi piel
Escondite alguno
No encuentro
Repentino dolor
Sangrante realidad
Aviso de lo perdido
Ahora hallado.

Gigantescos cuadros
Imágenes arrastran hacia mí
De mi vida contigo.

Enormes pilares
Vencidos sostenes
Hogar destruido
Incansables ojos
Insaciables buscadores
Hambrientos de respuestas.

Torpes pies
Caminantes dolientes
Desmesuradas distancias
Congelantes recuerdos
Destructora soledad
Esclarecida mente
Aterrorizada también
Inconsolable golpe.

Tú y yo
Creadores de destrucción
Incomprensible comunión
Obligada sensación
Vacío de conocimiento
Desesperada búsqueda
Inminente partida
Terrible abandono
Horrible desolación
Interminable llanto
Huesudas rodillas
Sostienen mi cuerpo
Yerto suelo
Posadero también.

Frio viento
Esperanzada mirada
Anhelado encuentro
Nada
Miedo
Desolación
Vacío.

Implacable sol
Destroza mi ser
Mi hogar
Mi esperanza
Mi vida
Tu partida
Ese sol.


Esta es la forma de decir lo mucho que te amo...

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