viernes, 13 de enero de 2012

Instrutivo, por Efectos Secundarios

No importa si te has muerto una o dos veces o ninguna. Siempre estás empezando de nuevo, en el fondo no hay nada que hacer, siempre tendrás 18, porque eres joven sólo una vez, pero inmaduro para siempre.   No hay instrucciones para madurar; si las hubiera serían:
  • haz una lista de lo que no te gusta de tí y tírala, eres lo que eres, depués de todo no es tan malo como un domingo de cruda.
  • tira el equipaje de sobra, el camino es largo, cargar no te deja mirar hacia adelante y además jode la espalda.
  • no sigas modas, en 10 años te vas morir de vergüenza de haberte puesto eso de todas maneras.
  • besa a tantos como puedas.
  • deja que te rompan el corazón.
  • enamórate.
  • date en la madre y vuélvete a levantar, quizás hay un amor verdadero, quizás no lo hay, pero mientras lo encuentras lo bailado ni quien te lo quite.
  • come frutas y verduras, es neto, vete acostumbrando a que no tragaras garnachas toda la vida.
  • equivócate.
  • cambia.
  • intenta.
  • falla.
  • reinvéntate.
  • manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario, de veras no pasa nada, sobre todo si no haces nada.
  • prueba otros sabores de helado, otras cervezas, otra pasta de dientes.
  • arranca el coche un día y no pares hasta que de acabe la gasolina.
  • empieza un grupo de rock, ¿por qué no?, toma clases de baile, aprende francés.
  • invéntate otro nombre.
  • usa bicicleta.
  • perdona.
  • olvida.
  • deja ir.
  • decide quién es imprecindible.
Mientras más grande eres, más dificil es hacer amigos de verdad y más necesitas quien sepa quién eres sin que tengas que explicáselo; eso, son los amigos, cuidalos, mantenlos cerca. Aprende que no vas a aprender nada, pero...  no hay examen final en esta escuela, ni calificaciones, ni graduaciones, ni reunión de exalumnos. Bienvenido al resto de tu vida viejo.

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